Por Daniel Casas

La baja de la edad de imputabilidad se instaló para quedarse en este año electoral, pero no en busca de una solución o al menos una mejora sino como mero chisporroteo proselitista. Eliana Passada, la madre de Brian Aguinaco, el chico de 14 años asesinado por un tocayo marginal de 15, comentó el último domingo en una radio porteña que el presidente Mauricio Macri le aseguró al recibirla el viernes en la Quinta Presidencial de Olivos que presentará el proyecto para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, pero que cree que el Congreso no lo va a aprobar para “hacer le la contra”.

Hace dos semanas Aníbal Gutiérrez publicó en Ideas & Protagonistas “Discutir lo menos importante” (https://ideasyprotagonistas.com/2017/01/10/discutir-lo-menos-importante/), una columna en la que plantea que la Argentina ratificó la Convención de los Derechos del Niño hace más de 25 años y desde entonces no ha sido capaz de construir un sistema de responsabilidad penal juvenil que esté acorde a esa norma internacional y, por ende, mucho menos reemplazar al régimen penal juvenil, que rige desde 1980, es decir desde la última dictadura militar.

La confirmación de Macri de que planteará el tema en el Congreso, donde el oficialismo es la segunda minoría, no va en el sentido de abordar una solución, sino en el de instalar un debate destinado al fracaso, según admitió, con el objetivo de sensibilizar a quienes sienten su seguridad amenazada para que apoyen a los candidatos del gobierno con la esperanza de una solución en la próxima composición del Parlamento.

Con el mismo objetivo, apenas el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, se lanzó en los primeros días del año la idea de abrir este debate, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, salió a reclamar que el tema se tratara en el Congreso en febrero, en sesiones extraordinarias.

Es razonable y loable que los dirigentes se preocupen por saldar un tema urticante como el del régimen penal juvenil, ¿pero es la premura el método más aconsejable?

¿No hay que abrir un debate más profundo e interdisciplinario para llegar a una solución duradera, aunque de menos réditos electorales?

¿Tiene sentido bajar la edad de imputabilidad cuando en los últimos 15 años se triplicó la cantidad de villas de emergencia y asentamientos en el territorio bonaerense, según datos difundidos por la Subsecretaría Social de Tierras, Urbanismo y Viviendas del gobierno provincial?

¿El narcotráfico que maneja zonas enteras de los principales tejidos urbanos del país no tiene nada que ver en todo este doloroso tema?

¿Alguien se preguntó previo a mediatizar un debate sin salida si “El Brían” que mató a Brian no es, además de victimario, también una víctima?

En el Informe sobre Homicidios de la Ciudad de Buenos Aires de 2014 (el último publicado), elaborado por el Consejo de la Magistratura porteño se estableció que sólo el 5% de los delitos graves fueron cometidos por menores de edad.

Si se toman exclusivamente a los asesinatos, de los 198 casos de homicidios intencionales que se registraron ese año 15 fueron cometidos por menores de 18 años. De estos, 10 estaban dentro de franja punible (siete de 17 años y tres de 16) y cinco no eran punibles (3 de 15 años, 1 de 14 y 1 de 11).

Es decir, que 193 de los 198 asesinatos intencionales registrados en 2014 fueron cometidos por sujetos punibles. Y el móvil de estos 15 asesinatos cometidos por menores en ningún caso fue el robo, como sí lo fue el caso de Brian.

A los padres de Brian, naturalmente, la estadísticas no le dan ningún consuelo, pero los números vienen a cuento de lo que se pone en tela de juicio, de qué se está hablando cuando se habla de bajar la ley de imputabilidad de los menores y, sobre todo, desentrañar a quién se le está hablando y con qué objetivos.

Garavano comenzó en este enero que toca a su fin con una serie de reuniones para analizar una reforma del régimen penal juvenil y había anticipado que la baja de la imputabilidad sería el último de los temas a tocar y que el proyecto se presentaría en octubre, después de las elecciones, pero Macri acaba de anunciar que ese debate será anticipado.

Parece que presenciaremos otra vez un debate parlamentario teñido de intereses electorales, que se trasladará a los programas con paneles de la TV, con invitados a favor y en contra de bajar la edad de imputabilidad y discusiones en tonos elevados pero , una vez más, sin que en ninguno de los escenarios se analicen con seriedad y responsabilidad institucional posibles soluciones de fondo.

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