Por Aníbal Gutiérrez

Entre los días 26 y 29 de septiembre pasado se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires la Semana de la Seguridad, evento organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En ese evento se presentó una campaña que el BID, junto a 17 organizaciones no gubernamentales, llevará adelante para reducir en 10 años la tasa de homicidios en un 50%. El objetivo es claro: hay que salvar 413.000 vidas.

Latinoamérica es la región más violenta del mundo.Su tasa de homicidios es 4 veces superior al promedio mundial. Estos números no dejan de crecer, a contramano de lo que ocurre en el resto del planeta donde la tendencia de este tipo de delito es a la baja.

La campaña estará centrada en los siete países que mayor índice de violencia tienen: Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela.

Esos siete países latinoamericanos aportan la cuarta parte de los Homicidios del mundo.

Para alcanzar este objetivo, la tasa de Homicidios debe reducirse en un 7% anual, lo que es perfectamente alcanzable según expertos en violencia, y debe centrarse, con metas muy claras y concretas, en aquellas ciudades que tienen mayor índice de violencia.

Según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (una asociación civil mexicana) 42 de las 50 ciudades más violentas del mundo están en la región latinoamericana.

La campaña se basará en programas específicos y focalizados que llevarán adelante los gobiernos en todos sus niveles, con el acompañamiento de la sociedad civil y la iniciativa privada.

Serán integrales y tendrán la prevención como eje principal. Se debe saber cómo, dónde, por qué y en qué circunstancias se dan los homicidios para poder desarrollar las políticas públicas necesarias para evitarlos.

Reducir para el 2027 este obsceno número de muertes significará una incalculable ganancia en bienestar de la población.

Ojalá lleguemos a verlo.

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