Por Aníbal Gutiérrez

Hace dos años y medio estaba reunido en un café de la zona 10 de Ciudad Guatemala conversando con queridos amigos, guatemalteco y argentino, acerca de un proyecto que planificábamos juntos. De esa conversación surgió la necesidad de encontrar a alguien que estuviera dispuesto a contar los años más oscuros de los 36 años de guerra interna que vivió ese país centroamericano. El nombre apareció rápido, Benedicto Lucas García, Jefe del Estado Mayor del Ejército durante la sangrienta presidencia de su hermano Romeo Lucas García.

Nuestro proyecto fue hacia otro lugar, pero la necesidad de contar la historia de ese General formado en la escuela Saint Cyr en Francia y entrenado en la Escuela de las Américas siguió latente.

Benedicto Lucas García ejerció con mano de hierro la jefatura del Estado Mayor del Ejército durante los últimos siete meses del gobierno de su hermano Romeo. En esa época recrudecieron los enfrentamientos entre las fuerzas insurgentes y el ejército guatemalteco.

La estrategia de combate contrainsurgente fue diseñada por Benedicto. “Estar en combate se vuelve una rutina” dijo sin dudar hace pocos meses.

Durante su mando como Jefe de Estado Mayor se produjo la masacre de Rio Negro.

Según el caso ilustrativo número 10 de Memoria del Silencio, Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico en Guatemala, en marzo de 1982 un grupo de militares y miembros de las patrullas de autodefensa civil llegaron a la aldea de Rio Negro. Allí, juntaron a las mujeres del pueblo y las obligaron a bailar, y a las más jóvenes las violaron. Luego obligaron a las mujeres y a los niños de la comunidad a caminar hacia una montaña donde fueron masacrados. En ese lugar se encontraron 85 osamentas de niños y 58 de mujeres.

A inicios del año 2012 se inició la exhumación de cuatro fosas comunes de la ex Zona Militar 21 que en la actualidad ocupa el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de Paz (CREOMPAZ).

Allí encontraron 558 osamentas, de las cuales 90 eran de niños. Según el trabajo del equipo de antropólogos forenses de Guatemala se trata de desaparecidos entre 1981 y 1988.

El pasado 6 de enero el General Benedicto Lucas García fue detenido y acusado por delitos de lesa humanidad y desaparición forzada junto a la línea de mando de la ex Zona Militar 21.

La idea de inicios del 2014 siguió su curso. Ese querido amigo guatemalteco, junto a otros, lo plasmó en un documental que se hizo público el día de ayer.

https://www.plazapublica.com.gt/content/benedicto

Verdad, Memoria, Justicia y Reparación

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