Por Aníbal Gutiérrez

Hace poco más de un año la joven, la niña en realidad, Chiara Pérez de solo 14 años fue asesinada y enterrada en el patio de la casa de su novio. Ese mismo día, movilizada seguramente por el hartazgo que le provoca cubrir noticias de casos en los que golpean, violan y matan a mujeres, la periodista Marcela Ojeda escribió en su cuenta de Twitter: “Actrices, políticas, artistas, empresarias, referentes sociales … mujeres, todas, bah… no vamos a levantar la voz? NOS ESTÁN MATANDO”.

Ese mensaje sirvió como disparador para que una a una se fueran sumando otras periodistas y convocaran a una manifestación que bajo el lema NI UNA MENOS convocó a cientos de miles de personas en más de un centenar de ciudades de la Argentina. La mayor de esas convocatorias fue la realizada frente al Congreso Nacional en la que más de 300.000 personas reclamaron el fin de la violencia contra la mujer.

A un año de esa convocatoria, el resultado es agridulce. Si bien el tema tomó el estado público que jamás había tenido, todavía la respuesta de las instituciones públicas no es todo lo efectiva que la gravedad de la situación amerita.

Es un gran paso adelante la designación de una reconocida militante y voz autorizada en la temática como Presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, pero eso solo no alcanza. Debe dotárselo de todas las herramientas necesarias para que pueda encarar de manera decidida y efectiva una lucha que nos define como sociedad.

En el año 2015 fueron 286 los femicidios registrados y 68 más en los primeros cien días de este año. Los casos son cada vez más violentos, la justicia no da respuestas oportunas ante las denuncias que realizan mujeres cada vez más aterradas, y las víctimas son cada vez más jóvenes.

El pasado fin de semana se conoció el caso de Micaela Ortega. Tenía sólo 12 años y estaba desaparecida desde el 23 de abril.

En esta realidad se vuelve a convocar, otra vez el 3 de junio, a tomar la calle. A reclamar para poner fin a una locura de violencia que debe terminar. Porque como dice esta nueva convocatoria “Ni una menos ya no es solo el nombre de un colectivo. Pertenece a decenas, cientos de grupos pequeños y grandes, organizaciones, mujeres, varones. Ni una menos es una consigna que no tiene dueñas ni dueños, pero sí un deseo en común: nos queremos vivas, a todas”.

Así nos están convocando a todos. Para que, una vez más, mostremos el compromiso inclaudicable que tenemos en construir una sociedad distinta, una sociedad inclusiva, una sociedad de iguales.

Por eso el 3 de junio #VOLVEMOS A GRITAR #NI UNA MENOS

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